LOOKBOOK
OTOÑO INVIERNO 2026
La temporada se construye en tres escenarios: la ciudad como armadura, la casa como memoria, y la noche como celebración. En cada uno, el zapato no acompaña el look — lo sostiene.
Las siluetas que van a definir el otoño invierno: ballerinas con textura, slingbacks de punta, botas altas en borgoña y el tacón que nunca deja de vigente.
Para otoño tenemos una imagen clara: abrigos con volumen y tonos neutros. La temporada del trench coat regresa, pero esta vez el protagonismo se reparte con el calzado.
La ballerina con textura y puntera cuadrada es la silueta esencial de estos días, no compite con el abrigo, lo completa. Es la pieza que sostiene el peso visual de una prenda dominante sin perder su propio carácter.
El cuero vuelve como uniforme de calle: piel sobre piel, cortes utilitarios, una paleta que se mantiene neutra casi por completo. El borgoña aparece como el único acento y basta para definir todo un conjunto monocromático.
Ese mismo tono sube de altura en la bota alta con diseño fruncido a la rodilla, la pieza que ancla un look de sastrería y pluma que, de otro modo, se sentiría demasiado ornamentado. Un color, dos siluetas, la misma actitud.
Este escenario apuesta por el drama contenido: pelo, encaje bajo seda, una pose con movimiento. El café deja de ser solo un básico y se vuelve un tono central en su versión de noche.
La punta afilada y el tacón de aguja son el hilo conductor entre las siluetas, es el detalle que conecta todos los mundos de esta temporada.
Las bolsas se definen por estructura y superficie: charol y piel lisa en tonos café y borgoña, formas envolventes que acompañan tanto el abrigo de día como la sastrería de noche.